Relacionado

HomeMundoEl fracaso del proteccionismo en Canadá: Carney hace el ridículo

El fracaso del proteccionismo en Canadá: Carney hace el ridículo

Fotografía: World Economic Forum

El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha respondido a las tensiones comerciales con Estados Unidos desempolvando el viejo manual del nacionalismo económico, una estrategia que históricamente solo ha servido para encarecer la vida de los ciudadanos y aislar los mercados.

La Retórica del Aislamiento: El Error de Carney

En un mensaje reciente, Carney intentó movilizar el sentimiento patriótico para disfrazar una política económica restrictiva. Bajo el lema de “Compra Canadiense”, el primer ministro busca contrarrestar las advertencias del presidente Donald Trump, quien ha sido claro: si Ottawa insiste en estrechar lazos comerciales con Pekín, se enfrentará a un arancel del 100% en sus exportaciones hacia EE. UU.

“Nos hemos comprometido a construir a lo grande… desde millones de viviendas hasta nuevo equipamiento militar que protegerá a los canadienses y nuestra soberanía”.

Sin embargo, detrás de esta promesa de “soberanía” se esconde un incremento masivo en el gasto público y una intervención estatal que ignora las leyes fundamentales del mercado.

Puntos Clave del Discurso de Carney

  • Nacionalismo Económico: Fomenta el consumo local forzado como respuesta a las amenazas externas.
  • Gasto Desenfrenado: Promete proyectos masivos de vivienda y equipamiento militar financiados con dinero del contribuyente.
  • Desconexión con la Realidad: Carney afirma no poder controlar “lo que otros países hagan”, ignorando que sus propias decisiones de alinearse con el régimen chino son la causa directa del conflicto con Washington.
  • Riesgo Inflacionario: Al restringir la competencia extranjera, el costo de vida en Canadá corre el riesgo de dispararse aún más.

El Factor Trump: Seguridad Nacional sobre Acuerdos Opacos

La postura de Donald Trump no es un ataque caprichoso, sino una medida de defensa de la soberanía del hemisferio. Un acuerdo comercial entre Canadá y China bajo la influencia de Pekín representa una vulnerabilidad crítica para la región. Mientras Trump defiende el principio de “Estados Unidos Primero”, Carney parece dispuesto a sacrificar la relación comercial más importante de su país por una aventura estatista con el gigante asiático.

Perspectiva Libertaria

Desde una visión pro-libertad, el “Compra Canadiense” de Carney es una falacia económica. Los mercados libres no necesitan ser dirigidos por burócratas ni protegidos por muros arancelarios que solo castigan al consumidor final. Si Carney realmente quisiera proteger a los canadienses, reduciría el gasto público, bajaría los impuestos y dejaría de coquetear con regímenes autoritarios que amenazan la estabilidad comercial de América del Norte. El proteccionismo no es soberanía; es una jaula de oro pagada por los ciudadanos.