Fotografia: C-SPAN
En una demostración de fuerza y claridad estratégica, el Secretario de Estado Marco Rubio compareció hoy ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, consolidando lo que ya se considera un triunfo diplomático y operativo sin precedentes: el fin de la era de impunidad de Nicolás Maduro y el inicio de una etapa de realismo político bajo la doctrina “Estados Unidos Primero”.
La Doctrina Rubio: Seguridad Nacional y Petróleo
Durante su intervención, Rubio no solo justificó la captura de Maduro —a quien calificó estrictamente como un “narcotraficante inculpado” y no como un jefe de Estado legítimo— sino que dejó claro que la administración Trump no permitirá más juegos de sombras en el hemisferio occidental. La comparecencia fue un éxito rotundo al desarticular las críticas de la oposición demócrata, demostrando que la operación del pasado 3 de enero fue un éxito de “aplicación de la ley” sin bajas estadounidenses.
El mensaje para la actual administración interina en Caracas, encabezada por Delcy Rodríguez, fue inequívoco: la cooperación con Washington no es opcional, es el único camino para la supervivencia política y la estabilidad económica del país caribeño.
“Estamos preparados para usar la fuerza a fin de garantizar la máxima cooperación si otros métodos fracasan… Rodríguez es bien consciente del destino de Maduro”.
Puntos clave de la comparecencia
- Apertura Energética: El sector petrolero venezolano debe abrirse prioritariamente a las empresas de Estados Unidos, garantizando un flujo energético seguro y precios justos.
- Soberanía Regional: Se acabó el subsidio de crudo a regímenes parásitos como el de Cuba. El petróleo venezolano servirá para comprar productos estadounidenses, beneficiando directamente a los trabajadores de EE. UU.
- Seguridad Hemisférica: Rubio advirtió que no se tolerará la presencia de drones iraníes o influencia china que amenace la seguridad nacional.
- Reunión Estratégica: Al finalizar la sesión, Rubio confirmó un encuentro clave con la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, para coordinar los próximos pasos de la transición.
Perspectiva Libertaria
Desde la óptica libertaria, la gestión de Rubio representa un cambio refrescante frente al intervencionismo blando y costoso del pasado. No se trata de “construir naciones” con el dinero de los contribuyentes, sino de desmantelar redes criminales que distorsionan el mercado y amenazan la libertad individual. Al exigir que Venezuela abra su mercado energético y respete los derechos de propiedad, la administración Trump está sentando las bases para que el comercio —y no la burocracia internacional— sea el motor de la libertad en la región.