En el brumoso diccionario de la neolengua progresista, conceptos como "libertad colectiva" o "derechos sociales" se blanden como armas para justificar la tiranía. Nos...
Del subsidio al control: cómo el progresismo pasa de repartir dinero a restringir libertades y a financiarse con actividades ilegales o explotación laboral cuando el gasto es insostenible.
La gratuidad estatal es una ilusión: nada es gratis, simplemente alguien más lo paga. El mito del “todo gratis” destruye incentivos, crea dependencia y erosiona la libertad individual.
Las empresas públicas no generan valor ni sirven al pueblo: son estructuras parasitarias del Estado, ineficientes, politizadas y sostenidas con impuestos.