El asistencialismo estatal bloquea la verdadera movilidad social e inhibe la responsabilidad individual frente al riesgo, perpetuando la dependencia y erosionando el tejido productivo de la sociedad.
“La justicia social promete igualdad pero destruye la libertad, la riqueza y la dignidad humana. Descubre por qué la redistribución forzada es un fraude moral y económico.”